Los principales aspectos encontrados son los siguientes:
1. La leche con solo fitosteroles solo bajó 5 puntos el colesterol total de 211 a 206. La leche control no se modificó, de 202 bajó a 200, no va a haber diferencias significativas.
2. Lo que fue importante es que el HDL, el colesterol bueno, que en estudios anteriores no se modificaba subió de 42 a 53 muy significativo, aunque la leche control también subió la mitad, de 42 a 47.
3. Los triglicéridos se modificaron en ambas leches. En la con fitosteroles se modificaron de 269 a 246 o sea 23 puntos, mientras que la testigo cambió de 256 a 237 o sea 19 puntos, no debe haber diferencia.
4. Los LDL, el colesterol malo, bajó bastante de 115 con la leche con fitostroles a 104 o sea 11 puntos, mientras que la control bajó muy poco de 108 a 106. Esta diferencia puede ser significativa. Los NoHDL cambiaron en forma semejante, con los fitosteoles cambió de 170 a 153 y la leche control de 159 a 153. Hay diferencia de 10 puntos.
5. Cuando a la leche con fitosteroles se le agregan omega 3, las diferencias se magnifican mucho, en colesterol la leche control no cambió, de 202 a 200,mientras que con la experimental de 204 bajó a casi normal, 186.
6. En este caso de la leche con fitosteroles y omega 3 el cambio en HDL fue poco significativo, subió de 39 a 47, lo que es significativo, pero quizá no contra la leche control que de 43 también subió a 47.
7. En triglicéridos hubo un gran cambio, la leche con fitosteroles y omega bajó de 315 a 244, quizá su efecto se debió a que había en el grupo varios casos con valores muy altos. La leche control también causó cambio pero de 256 a 237.
8. En las LDL hubo diferencias al final, con los fitosteroles y el omega terminaron en 94 en comparación con la leche normal que terminó en 106, diferencia significativa, que no existía al principio, cuando los valores eran 102 y 108 respectivamente. Se harán más análisis estadísticos.
9. En NoHDL el fenómeno es más claro y más importante, ambas muestras inician con 165 y 160 y terminan 139 y 153, con diferencia seguramente favorable a la primera leche, la que tiene los fitosteroles y el omega 3.
10. Las diferencias que causó el yogurt fueron más moderadas. Quizá son significativas las diferencias en materia de colesterol. El yogurt enriquecido comenzó con 204 y terminó con 185, bajó 18 puntos, mientras que el control de 211 bajó a 206, solo 5 puntos.
11. El HDL mejoró en ambos y de la misma manera, de 41 subió a 49 con el enriquecimiento pero el control subió de 43 a 50.
12. El cambio en los triglicéridos con el yogurt fue significativo, ambos comenzaron con 234, el control bajó a 224 pero con el enriquecimiento bajó a 210, o sea 24 puntos.
13. El LDL casi no cambió, el yogurt con enriquecimiento cambió de 112 a 114 y el control de 117 a 112.
14. Lo mismo pasó con los NoHDL con el enriquecimiento quedó igual 159 a 159 y la leche control bajó poco 163 a 154.
En resumen la leche fue más eficaz, sobre todo con omega3 pero también el yogurt fue efectivo. Tuvimos el mismo fenómeno que la vez anterior, a corto plazo cambian rápido los triglicéridos y hasta después el colesterol.
Dr. Adolfo Chávez
INNCMSZ
Una parte importante de la población mexicana presenta factores de riesgo cardiovascular, no solo porque su colesterol total y sus triglicéridos son con frecuencia altos sino también porque el llamado colesterol bueno es bajo y la homocisteína es alta.
Para conocer el efecto que una leche modificada en sus grasas tiene sobre los factores de riesgo mencionados se proporcionó diariamente durante 14 semanas, más de medio litro a 103 personas de una población periurbana de Yecapixtla, Mor. A la leche se le cambiaron las grasas saturadas que normalmente tiene por una fórmula con grasa oléica, predominantemente del tipo omega-9, se le agregó grasa del tipo omega-3 y ácido fólico.
El efecto del cambio de la leche normal a la nueva leche no pudo ser más positivo. Los triglicéridos, que son partículas grandes de grasas circulantes bajaron en las primeras 6 semanas de 255mg/100ml a 210, todavía altas, porque el normal es abajo de 150, pero fue una mejoría del 17.6%. El colesterol bajó después, en las últimas 8 semanas, de 233 a 210 cifra bastante aceptable, teniendo una disminución del 9.87%. El hecho de que al principio bajaron los triglicéridos y hasta después el colesterol se debe a que el cambio de leche normal a la nueva leche ayudó al hígado, primero a convertir los triglicéridos a lipoproteínas que es el compuesto que realmente se mide cuando se determina el colesterol y después, ya procesada una parte de los triglicéridos es que comienza a bajar el colesterol total.
Otro efecto muy importante para la salud fue el descenso en la homocisteína, que al inicio el grupo la tenía a un nivel de 12.7 y bajó significativamente un 17% hasta 10.4, un promedio prácticamente normal.
Se encontró también que las personas de menor edad tenían al inicio peor sus cifras de colesterol y triglicéridos pero fueron los que respondieron mejor a la Leche LALA Vive, sin colesterol adicionada con omega 3. Su colesterol malo, sea el llamado LDL o el No-HDL bajó de 176 a 150. También respondió mejor este indicador en los que no tenían tendencia a una presión arterial alta o su glucosa estaba más baja, lo que significa que tiene un buen efecto preventivo. Este efecto preventivo también se demuestra en el hecho de que respondieron mejor los que consumían una dieta muy inadecuada, con mucha grasa total, sobretodo rica en productos animales.
De toda la información obtenida en este grupo de población aparentemente sana, se puede concluir que la nueva leche es muy beneficiosa para la salud, sobre todo para las personas con cierto grado de riesgo cardiovascular, sea por sus niveles de factores de riesgo, por edad o por mala salud. Por tanto se recomienda cambiar la leche normal, con su grasa propia, por el producto investigado, que incluye grasas omega-9, omega-3 y ácido fólico.
Jorge L. Rosado1,2, Olga P. Garcia1, Dolores Ronquillo1, Deisy Hervert1, Guadalupe Martínez1, Jessica Gutiérrez1, Maria del Carmen Caamaño1,2, Sandra García2
1. Facultad de Ciencias Naturales, Universidad Autónoma de Querétaro, Av. de la Ciencia S/N, Juriquilla, Qro. 76230; 2. Cindetec, México; Instituto LALA, México.
El efecto del consumo de leche en la pérdida de peso, composición corporal, perfil de lípidos y presión arterial se evaluó en un estudio de intervención, aleatorizado, doble ciego y controlado.139 mujeres (34 ± 6 años) fueron asignadas a uno de los siguientes grupos: a) 250 mL de leche baja en grasa (LBG) 3 veces/día y un plan de alimentación con restricción calórica (-500 kcal); b) 250 mL leche baja en grasa adicionada con micronutrimentos (LBG+M) 3 veces/día y un plan de alimentación con restricción calórica (-500 kcal); c) Plan de alimentación con restricción calórica (PARC)(-500 kcal). Todos los tratamientos fueron administrados por 16 semanas. Peso, talla, circunferencia de cintura y cadera se midieron a la semana 0, 4, 8, 12 y 16. La composición corporal y la presión arterial se evaluaron a la semanas 0 y 16. Se tomó una muestra de sangre en ayunas basal y al término del estudio para la determinación de perfil de lípidos. 107 mujeres concluyeron el estudio. ANOVA ajustada por edad, valores iniciales y comunidad se utilizó para evaluar el efecto del tratamiento. Después de 16 semanas, LBG+M tuvo una pérdida de peso significativamente mayor (-5.81±3.24 Kg) comparado con LBG (-4.06±3.27 Kg) y PARC (-4.06±3.25 Kg) (p<0.05). El cambio en IMC de LBG+M (-2.61±1.40 Kg/m2) fue significativamente diferente a LBG (-1.75±1.40 Kg/m2) y PARC (-1.67±1.39 Kg/m2)(p<0.05). Cambios en el % de grasa corporal en LBG+M (-2.67±1.66%) fue significativamente diferente a LBG (-1.79±1.68%) y PARC (-1.63±1.66%)(p<0.05). No se encontraron diferencias en circunferencia de cintura, presión arterial y perfil de lípidos entre los grupos. En conclusión, tres porciones diarias de LBG+M junto con un plan de restricción calórica puede ser una estrategia efectiva para el tratamiento de obesidad en mujeres adultas.
Sandra García-Padilla1, Alexandra Hidalgo1,2, Miguel A. Duarte-Vázquez1, Jorge L. Rosado1,2*
1. Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Enfermedades Crónicas, Jurica #22, Parque Industrial Querétaro, Querétaro México. 2. Universidad Autónoma de Querétaro, Facultad de Ciencias Naturales, Avenida de las Ciencias S/N, Juriquilla, Qro. México. 3. Instituto LALA.
RESUMEN
Antecedentes. La administración simultánea de un prebiótico tal como la fibra soluble junto con bididobacterias en un vehículo adecuado, puede tener un efecto sinérgico benéfico sobre la función intestinal. Debido a su alto consumo y propiedades organolépticas, el yogurt es potencialmente un vehículo adecuado. En este estudio se evaluó el efecto del consumo de yogurt adicionado con probióticos y prebióticos sobre la función gastrointestinal en población mexicana sana.
Métodos. Se realizó un estudio clínico controlado, prospectivo, paralelo, doble ciego, con asignación aleatoria a dos grupos. Se aleatorizaron 157 sujetos sanos. El estudio consistió de tres fases: 1 semana de escrutinio (basal), 4 semanas de intervención (consumiendo el tratamiento) y 1 semana de lavado (sin consumo de tratamiento). Los sujetos consumieron 2 veces al día yogurt para beber regular (yogurt LALA©), o yogurt adicionado con probióticos (bifidobacterias) y prebióticos (fibra; yogurt LALA Vive©). Se evaluaron tres variables para determinar la eficacia de los tratamientos: frecuencia y consistencia de las heces y dificultad de la defecación. Adicionalmente se monitorearon parámetros para determinar la tolerabilidad de los tratamientos, se evaluó el dolor abdominal, flatulencias y distensión abdominal.
Resultados: El consumo de yogurt LALA Vive© produjo una disminución significativa (p<0.05) en la dificultad de las evacuaciones, al reducir el porcentaje de sujetos que reportaron evacuaciones “muy difíciles” de 23.3 a 4.7 %. También se observó un incremento de 1.1 evacuaciones/día, en la frecuencia de evacuaciones diarias. El porcentaje de sujetos que presentaron heces “suaves” incrementó de un 17% a 56% en el grupo que recibió yogurt LALA Vive©; en tanto que el porcentaje de sujetos que reportó consistencia de heces “duras” decreció de 16 % a 3 %, en el mismo grupo de tratamiento. En todas estas variables los cambios fueron significativos (p<0.05) para el grupo de yogurt LALA Vive© en comparación con el grupo control, yogurt LALA© regular. En lo que se refirió a la evaluación de la tolerabilidad del tratamiento, se observó que en la primera semana de consumo de ambos tratamientos los sujetos reportaron ligero aumento de las flatulencias y distensión abdominal; sin embargo, este efecto desapareció a partir de la segunda semana de consumo del tratamiento. Se controló el consumo de fibra y se mantuvo igual en ambos tratamientos durante todo el estudio.
Conclusiones. El consumo de yogurt LALA Vive© mejora significativamente la función intestinal de sujetos sanos, desde la primera semana de consumo, al incrementar la frecuencia de evacuaciones y disminuir la dureza de las heces, haciendo que las evacuaciones sean más fáciles.