Durante años, el vaso de leche fue parte de la rutina cotidiana de millones de familias mexicanas. Hoy, ese hábito ha comenzado a debilitarse. En México, el consumo de leche se mantiene por debajo de las recomendaciones internacionales, en un contexto donde la conversación sobre nutrición está cada vez más influida por tendencias, desinformación y percepciones fragmentadas.

De acuerdo con información del sector lácteo, el consumo diario de leche en México es de aproximadamente 100 ml por persona, por debajo de los 500 ml recomendados por la FAO. La tendencia también se refleja en datos de ENSANUT: entre 2016 y 2022, el consumo de lácteos disminuyó en distintos grupos de edad, con una caída particularmente marcada en adultos.

En el marco del Día Mundial de la Leche, conmemoración impulsada por la FAO cada 1 de junio, esta conversación cobra relevancia internacional: perpetuar el papel de la leche dentro de la nutrición, los sistemas alimentarios y la vida cotidiana.

“El Día Mundial de la Leche existe porque hablamos de un súper alimento global, altamente nutritivo. Recordarlo cada año permite abrir una conversación informada sobre su papel dentro de una alimentación correcta, ya que es un nutriente necesario para tener un desarrollo integral físico y cognitivo, y que puede impactar hasta en temas de productividad. Cuando teníamos una buena alimentación siempre había un vaso de leche en la mesa”, señaló Lina Pohl Alfaro, representante de la FAO en México.

En México, el reto no solo está en generar conciencia para que las familias mexicanasvuelvan a valorar la leche como parte de su alimentación diaria, también se ha convertido en un reto de salud pública. La leche suele asociarse principalmente con calcio e infancia, aunque su aporte nutrimental va más allá: proteína de alta calidad, vitaminas A, D y B12, fósforo, potasio y otros nutrimentos que todos necesitamos en las diferentes etapas de vida.

“La leche es un alimento completo: en un solo vaso aporta proteína, calcio biodisponible, vitamina B12, zinc, magnesio y vitamina D. Por eso está presente en las guías alimentarias del país y se recomienda en distintas etapas de la vida, desde la infancia y adolescencia hasta la edad adulta y la vejez. Además de apoyar el crecimiento y el sistema musculoesquelético, puede contribuir a conservar la masa muscular en adultos mayores. En un entorno donde hay dietas restrictivas, desinformación y confusión con alternativas que no siempre tienen el mismo perfil nutricional, es importante volver a explicar el valor de un alimento accesible, práctico y nutritivo como la leche”, explicó la Dra. Patricia Clark, especialista en salud pública.

Desde Grupo Lala, la conversación también busca explicar el valor de la leche más allá de una sola función o nutrimento. Su aporte está en la combinación de proteína, calcio, vitaminas y minerales que trabajan de manera conjunta dentro de la matriz láctea.

“La leche es un alimento diseñado naturalmente para nutrir. Muchas veces reducimos la conversación únicamente al calcio, cuando en realidad existe una interacción mucho más compleja entre todos sus nutrimentos. Por ejemplo, la vitamina D ayuda al cuerpo a aprovechar mejor el calcio, algo especialmente relevante en un país donde existe una alta deficiencia de esta vitamina. Todos los días perdemos calcio de nuestros huesos y necesitamos recuperarlo a través de la alimentación para ayudar a mantener la salud ósea y muscular a lo largo de la vida”, explicó María Mondragón, Directora de Nutrición de Grupo Lala.

La industria láctea representa una cadena de alto valor para México, integrada por productores, transportistas, industria, comercializadores y derivados como quesos, cremas y mantequillas. Para CANILEC, fortalecer este ecosistema implica impulsar la producción nacional y construir una conversación común sobre nutrición, salud y acceso para las familias.

“Hablar de leche es hablar de trabajo, tradición y futuro. La industria láctea representa una cadena de enorme valor para México. No hablamos solo de leche fluida, sino de un ecosistema que integra productores, transportistas, industria, comercializadores y derivados como quesos, cremas y mantequillas. Nuestro reto es seguir fortaleciendo al sector, impulsar la producción nacional y construir una conversación común sobre nutrición, salud y acceso para las familias”, señaló Jorge Lozano Garza, presidente de CANILEC.

Para Grupo Lala, estos datos reflejan una conversación que necesita recuperarse. Como empresa líder en lácteos en México y comprometida con nutrir a México en su presente y para su futuro, la compañía considera que impulsar información más clara y basada en evidencia científica sobre nutrición también forma parte de su responsabilidad con las familias mexicanas.

“Yo creo que la leche no perdió valor, lo que cambió fue la vida del consumidor. Durante años, la leche estuvo presente casi en automático en la rutina cotidiana de millones de familias mexicanas, pero cuando una categoría lleva tanto tiempo siendo parte del paisaje, también corre el riesgo de dejar de ser relevante dentro de la conversación actual. Ahí existe una agenda dual muy importante para una compañía como Lala: por un lado, cómo nos apoyamos en la ciencia para explicar mejor los beneficios de la leche, despejar dudas y romper muchos de los mitos que se han construido alrededor de la categoría; y por otro, cómo volvemos a conectar la leche con la cultura, las rutinas y la vida real de las personas”, señaló Javier Pejito, VP de Marketing de Grupo Lala.

Uno de los principales retos para recuperar esa conversación está en la desinformación. En redes sociales, es común que los mensajes que generan miedo o rechazo hacia ciertos alimentos suelen tener mayor alcance que las explicaciones basadas en evidencia.

“La desinformación es fácil de consumir porque nuestro cerebro busca respuestas sencillas, pero la ciencia, la medicina y la nutrición no se pueden reducir a blanco y negro. En redes sociales, el miedo se viraliza más rápido que la evidencia, y eso genera señales cruzadas: las personas dejan alimentos nutritivos sin necesariamente mejorar su alimentación. Por eso, comunicar salud exige explicar con claridad, sin absolutismos y sin culpa. No se trata de obligar, sino de educar desde el ejemplo, construir una relación sana con la comida y ayudar a que la evidencia haga sentido en la vida diaria”, comentó el Dr. Patricio Ochoa, médico especializado en medicina integral y creador de contenido.

En el marco del Día Mundial de la Leche, Grupo Lala hace un llamado para unir esfuerzos multisectoriales y así recuperar conversaciones más informadas sobre nutrición que nos permita volver a mirar el papel que la leche puede seguir teniendo en la alimentación cotidiana. Como parte de esta conversación, la compañía también invita a las personas a sumarse al reto deincorporar al menos un vaso de leche al día dentro de sus hábitos diarios, como una forma sencilla y accesible de sumar nutrimentos importantes a su alimentación. Porque más allá de formar parte de la historia alimentaria de México, la leche sigue siendo un alimento vigente, cercano y valioso para nutrir el presente y el futuro de las familias mexicanas.